QUIÉN SOMOS

Por Oriol Saladrigas

Montserrat Bonastre (Ciudad de México, México, 1981) y Aida Càmara (Barcelona, 1981) se conocen desde los años de estudio en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura del Vallés (ETSAV). Terminada la universidad, siguieron aprendiendo el oficio y desarrollándose como arquitectos en diferentes despachos, cada una por su parte. Al cabo de los años, sin embargo, han sentido la necesidad de establecerse por su cuenta, y se han asociado bajo la firma Cámara + Bonastre Arquitectura y obra

AIDA

Càmara

linia

MONTSERRAT

Bonastre

linia

¿Por qué os habéis asociado?
¿Qué os aporta el estar asociadas?

Hemos tenido experiencias profesionales diferentes. Y sentimos que ahora es un buen momento. Tenemos experiencia, y esto nos da la seguridad y la confianza necesaria para hacer las cosas. Y juntas podemos abarcar más cosas. Una apoya en campos que quizás la otra no conoce tanto, precisamente porque tenemos experiencias diferentes, y personalmente nos entendemos bien. En conjunto somos más fuertes que separadas.

Lo que estamos haciendo es sumar: sumar experiencias, caracteres complementarios en muchas vertientes. Como decía, tenemos experiencias diferentes, y cuando te asocias ves que esta mochila que aportas se ve aumentada no el doble, sino exponencialmente. Esto es muy enriquecedor. Asociarse es un momento de sorpresa en positivo, de iluminación • alusión. Hacer el trabajo es más fácil, más llano, y tienes más recursos.

Antes de asociaros  ha trabajado en proyectos de todo tipo. No sois un despacho especializado en ningún ámbito concreto. Esto le gusta?

A mí eso me gusta mucho! De hecho es uno de los motivos por los que elegí dedicarme a la arquitectura. Ahora estás haciendo un tipo de proyecto, y aprendes mucho de un ámbito. Después te entra un proyecto muy diferentes, y aprendes de lo otro. Es interesante justamente no estar especializado. De todos los proyectos se aprenden cosas diferentes que puedes utilizar en otras, aunque parezca que no se parecen en nada. Todo son referentes, y un proyecto es referente del otro, se le parezca o no…

 

El usuario siempre acaban siendo personas.

Justamente, nos gusta ser versátiles. Tener la virtud de poder estar escuchando la persona que tienes delante, que te está pedido que la ayudes a solucionar una determinada situación, y que ésta pueda ser tan diversa. Incluso gente que tiene una necesidad burocrática, resolver una herencia, como gestionar una finca familiar, tras tener una visita de obra de una promoción de vivienda de promoción oficial, en el que tu cliente es el ayuntamiento, y luego tener visita de obra de unos oficinas de otro tipo de cliente. Es muy enriquecedor.

 

 

Tan a una como a la otra nos gusta estar aprendiendo constantemente. Va a caracteres, pero nosotros nos lo tomamos como un aprendizaje diario.

Hablando de aprendizajes, su formación posterior en la ETSAV también ha sido diversa.

Montse, tú has hecho el Master en Management de la Construcción y también el Máster en Coaching personal y corporativo.

Por tu banca, Aida eres Master en rehabilitación. Esta diversidad en la formación también se complementa?

Sí. Son formaciones que algunas van más ligadas al mundo de la arquitectura y la construcción, y otros no tanto, pero que a la vez cada una aporta potencial a otro.

¿Qué le gusta hacer de arquitectos? ¿Por qué os hicisteis decantó por estudiar Arquitectura?

La arquitectura te permite trabajar a escalas muy diferentes, desde el concepto general en el pequeño detalle. Y con gente muy diferente. Quiero decir que tratas desde el cliente que está construyendo un hotel entero, y tienes que pensar todo el edificio y entorno entero, al carpintero que está haciendo un detalle del encuentro entre dos elementos. Es una visión muy global.

Para que mezcla una parte técnica y con otra más humana. Puedes dar soluciones técnicas a necesidades cotidianas, ya la vez te relacionas continuamente con la persona y su manera de funcionar, con su manera de habitar.

Hablando del cliente, qué lugar ocupa en su trabajo?

Lo digo porque hay un tipo de arquitectura que se impone a la persona, que da prioridad a la arquitectura por encima de su uso.

Debe ser algo conjunta. Debe ir bien al usuario final y también al promotor. Hay que encontrar un equilibrio que funcione para todos.

La persona en quien pensamos es quien habitará, o quien usará un espacio. Tenemos que dar respuesta y solución a necesidades que tenga la gente que esté en ese espacio. En muchos casos, nuestro cliente no es el usuario final. A veces coincide, como el promotor privado que se hace la casa, o la persona que tiene que remodelar su local, para abrir su negocio. Es posible que él forme parte de los usuarios, pero también tiene que pensar en sus propios clientes.

Alguien que viera una obra vuestra, sin saberlo, qué les gustaría que viera o escuchara, o percibiera? Quiero decir no al dueño de un local, sino su cliente; no el propietario del piso o la casa, sino quien lo visita…

Debe ser un espacio que te acompañe, sin que la arquitectura sea la protagonista. A menos que esta sea la intención concreta. Si en un restaurante tienes que estar pendiente del ruido que hay es que algo que no funciona. No tienes que estar pensando: “Oh! Que bien absorbe el sonido “. Simplemente tiene que funcionar, te tiene que acompañar, debe tener partes visibles y otros invisibles. Como usuario puedes valorar aspectos muy diferentes como la iluminación • iluminación, los colores que se usan, los materiales, los cambios de volúmenes, las sensaciones en diferentes espacios…

Como usuarios, en general, nos gusta estar en espacios confortables, ya sea en lugares públicos o en casa. De hecho, es un objetivo que buscamos cuando diseñamos. Buscamos la belleza y también la funcionalidad del espacio, cualidades cómplices que el usuario puede apreciar con facilidad.

¿Qué aporta, pues, su arquitectura en la vida de la gente? Comodidad, confort?

Si hablamos de vivienda probablemente sea todo esto. Pero tienes que escuchar mucho cuál es el objetivo de lo que estés haciendo, y en función de ello conseguir las sensaciones … Un dormitorio en general no querrás que sea un lugar estridente, pero tal vez en un hotel puedes jugar con una estética que en un dormitorio para cada día no jugarías.

Con los juegos volumétricos, la creación de espacio, los colores, la iluminación • iluminación, texturas, clima, todo ello en el fondo despiertas los sentidos de la persona, y allí estás creando sensaciones y emociones. El objetivo que debes tener claro es que quieres destacar, qué quieres provocar, y con las herramientas técnicas que tenemos como creadores de espacios, fue también creadores de sensaciones, de vivencias, de estímulos.

Al principio ha hablado de sumar, de lo que aporta cada una. Aida, qué cualidades aporta Montserrat?

Es alguien que sabe escuchar muy bien, es muy empática con la gente. Es disciplinada, ordenada, al tiempo tiene buen sentido del humor. Es alguien con quien puedes confiar plenamente

Y tú, Montserrat, que destacarías de Aida?

Es decidida, la valentía es una cualidad que me gusta de ella. A su vez es prudente. Es muy resolutiva, que es algo que es imprescindible para nuestro día a día. Y es muy honesta, y la honestidad, para mí, es básica.